Diseño de la prueba en casa
Para comparar con justicia, establece dos semanas consecutivas o alternas, una usando solo efectivo y otra solo tarjeta, manteniendo rutinas, lugares y horarios lo más constantes posible. Define de antemano qué categorías participan, cómo registrarás los gastos y cuáles métricas te interesan. Evita juzgarte mientras mides; tu rol es observar con curiosidad, no castigarte. Al final, contrasta números, emociones y tentaciones detectadas. Esa evidencia personal, más poderosa que cualquier consejo ajeno, orientará tus próximos ajustes con precisión amable.